BEATRIZ GUIDO, La mano en la trampa

Crónica 7 – La mano en la trampa[1]

 

Mi sombra se espantó de la luna y se acurrucó entre mis pies.

Italo Calvino

 

“La vida nos da sorpresas, sorpresas nos da la vida”, escribo en el comienzo de esta crónica.

Sorpresas como las que deparan los viajes irrumpiendo lo planificado, por uno o varios días, entremezclándose con lo ya transitado, como sucedió con la deriva que evocó el cuento “El incendio en la casa abominable”, de Italo Calvino. Una cosa lleva a la otra y la tentación es grande para no sucumbir ante el escritor italiano. Así los cuentos que conforman el volumen de La mano en la trampa, de Beatriz Guido alternaron con los de La gran bonanza de las Antillas[2] y viceversa.

Consigo online la antología de los cuentos breves de Calvino, publicada por la editorial española Siruela. La Nota a la Edición señala:

Este libro se titula en italiano Prima che tu dica «Pronto» («Antes de que respondas») pero, a propuesta de Esther Calvino y Aurora Bernárdez, se decidió poner como título general del libro el de otro cuento.

Esther Judith Singer, esposa del escritor y escritora como Aurora Bernárdez, traductora y esposa de Julio Cortázar. Dos mujeres argentinas custodiando el texto. No me alejo tanto del recorrido que vengo persiguiendo, pienso.

¿Por dónde esta deriva imperiosa hacia Calvino cuando ya casi iba cerrando el volumen de cuentos de Beatriz Guido? ¿Cómo llega a mi mesa esa resonancia, provocada por la evocación de una imagen, que como el roce silencioso de una hoja cayó ante mis pies?

¿He buscado, sin saberlo, como una intuición un nexo entre ambos escritores? ¿Existe?

Leí sus libros (aún no finalicé el de Calvino que es un poco más extenso) al unísono. Calvino en versión digital cuando me encontraba a reparo; La mano en la trampa, bajo el sol, los pies hundidos en el vaivén de la orilla, las páginas sujetas con un clip para evitar se las lleve el viento. Tengo una edición de Losada (tercera edición) que no sé a quién perteneció. No tiene firmas que delaten dueño, pero conserva el precio de venta (como usado, seguramente) en el vértice superior de la primera hoja: $ 40, cuatro monedas de 10 pesos hoy, cuatro marrones decíamos cuando aún circulaba el billete: nada, la misma nada, solo si medimos su valor en dinero.

En la contratapa del libro, leo:

Los temas recurrentes de la obra de Beatriz Guido alcanzan su formulación más intensa y original en la nouvelle que da título a este volumen. La fascinación adolescente ante lo prohibido, la decadencia de una clase social paralizada en actitudes ajenas a la realidad, el sexo como liberación y castigo: los aspectos más característicos del personalismo territorio explorado por la autora…

Me detengo en estas líneas que se corresponden con las tres primeras novelas, (no he podido leer sus dos libros de cuentos anteriores a este volumen). Y encuentro que los relatos breves (aunque el primero es más extenso) le permiten a Guido desarrollar mucho mejor estos temas, quizás por la economía que supone el cuento. Más adelante, leo que César Aira en su Diccionario de autores latinoamericanos, rescata sus cuentos sobre sus novelas[3], y me complace el común pensamiento; la serie que se suma al cuento que da título al libro es excelente. Guido aborda cuestiones como la homosexualidad (“Una hermosa familia”) y la violencia de género (“Cine mudo).

El cuento “La mano en la trampa” es casi una nouvelle, como señala la cita. El texto fue guionado por la misma autora y llevado al cine en 1961. La protagonista es casi una niña que ha llegado a pasar las vacaciones en su casa, en el receso que le otorga la vida de un internado. Allí viven su madre y Lisa, una ayudante, bordando por encargo, para clientas que a las que llaman “las visitas”. “Las clientas, bueno… las visitas, son las mujeres más feas de la tierra” (p.8), dice la muchacha. También vive el “opa que tienen encerrado arriba” (p.8); como en las novelas anteriores, la casa guarda o encierra el misterio de la identidad de ese personaje que mora en las alturas y del que no se aporta ninguna pista. Una tía ausente, en principio viviendo en el extranjero, y una carta que logra interceptar para ella, agudizan la curiosidad de la muchacha por saber y el intento de develar el misterio de la identdad encerrada en el último piso. Y emprende esa búsqueda sumando en el camino el propio de exploración de su sexualidad. Lo prohibido y el erotismo están presentes y sobrevuelan toda la historia que finaliza con una imagen que evocó la trama de la fotonovela “Simplemente dormida”, texto central de la novela Soledad y el incendiario, escrita varios años después. También se abre a un final fantástico que será la característica de mucho de los cuentos siguientes de este libro. Como en su primera novela, la protagonista se desdobla en el final, como en la profundidad de un espejo, la imagen se duplica en una que mira y otra que es observada.

En los cuentos siguientes, Guido reitera escenarios, como lo es Bagatelle (la estancia del El incendio y las víspera, publicada tres años más tarde); recurre al protagonismo de los, y al modo de Silvina Ocampo narrando la crueldad y la perversión que se conjugan con la inocencia; reaparece la muchacha acorralada en sus elecciónes en “Diez vueltas a la manzana”, y la ruptura de la familia tradicional en una “Una hermosa familia” que narra sobre el vínculo homosexual Al respecto, señala Nora Domínguez:

Beatriz Guido ha experimentado sin moderación con los relatos familiares, imaginó y construyó una familia fuera de contextos heterosexuales. De este modo se anticipó treinta años a la posibilidad de establecer nuevos acuerdos en las relaciones que se entablan en su interior (Domínguez, 2004: 228).[4]

Regreso a los cuentos de Calvino, en este ir y venir salteado, como las olas que llegan alborotadas a la playa con ansia de playa, mientras aguardo el regreso. Solo allí, en la ciudad sin mar podré seguir leyendo a Beatriz Guido porque no existen ni el tiempo ni el espacio que impidan los viajes por la buena literatura.

 

 

[1] Guido Beatriz, La mano en la trampa. Ed. Losada, Bs. As.: 1969. Las citas corresponden a esta edición.

[2] Calvino, Ítalo, La gran bonanza de las antillas,  Ed. Siruela, Madrid, 2012. Formato digital Scribd

[3] “Homenajes a Beatriz Guido, la gran bestseller de los años 60 que cayó en el olvido”, publicado en Tiempo Argentino, 13/12/2022, www.tiempoar.com.ar/cultura/homenajes-a-beatriz-guido-la-gran-bestseller-de-los-anos-60-que-cayo-en-el-olvido/

[4] Domínguez Nora, “Familias literarias: visión adolescente y poder político en la narrativa de Beatriz Guido”, en Revista Iberoamericana, Vol. LXX, Núm. 206, Enero-Marzo 2004, 225-235.

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