Escritoras perdurables

El 16 de julio de 1920 fallecía en Brasil, Elizeth Moreira Cardoso, conocida como la Divina, considerada una de las mayores intérpretes de la música brasilera.

La escucho mientras escribo esta crónica, que ahora se detiene en este punto del recorrido por algunas escritoras que he estado leyendo: Bombal (1910-1980), de Chile; Norah Lange (1905-1972), de la Argentina; Armonía Somers (1914-1994), Uruguay; y Clarice Lispector (1920-1977), de Brasil.

Encuentro en la red, el libro Vindictas, un trabajo compaginado y publicado por la editorial Espuma SL, en España, que recopila los cuentos de veinte escritoras (“apenas una muestra: veinte cuentos -y veinte autoras- que dialogan entre sí, uno por cada país de España y América Latina”) que pueden ubicarse, por la fecha de su nacimiento, en los inicios del siglo pasado. El libro no incluye las autoras que yo he citado.

También el sitio L ‘Officiel Por culture[1] aporta un trabajo sobre “5 escritoras latinoamericanas que cambiaron la literatura para siempre” entre las que se mencionan a Josefina Vicens (1911-1988) y Rosario Castellanos (1925-1974) en México; Idea Villarino (1920-2009), en Uruguay; Alejandra Pizarnik (1936-1972), en la Argentina; e Isabel Allende (1942), en Chile. Esta última, más allá del valor de su obra, escapa al grupo etario que voy persiguiendo.

Otros trabajos, como el que realiza la escritora peruana Sara Guardia[2], incursiona primero en las escritoras del siglo XIX y, luego, en las nacidas a fines de ese siglo, pero con obra publicada en el siguiente. Así se mencionan, entre otras, a:  Gabriela Mistral (1889-1957) en Chile; Alfonsina Storni (1892-1938) y Victoria Ocampo (1899-1979) en la Argentina; Sofía Ospina de Navarro (1892-1974), en Colombia; Teresa de la Parra (1889-1936) de Venezuela. El mismo sitio destaca la obra de María Luisa Bombal como también la de Elena Garro (1916-1998) de México y Blanca Varela (1926-2009) en Perú; y, por supuesto, la de Clarice Lispector en Brasil. El listado se continua con las mujeres del siglo veinte contemporáneas.

Atravieso con ligereza este recorrido, consciente de mis limitaciones ante el inmenso tiempo de lectura por delante; pero con mucha emoción por la personal y contundente presencia femenina en la literatura latinoamericana. Observando, asimismo cómo se han silenciado las voces de algunas de estas mujeres. Ya que, a pesar de que en los últimos años se viene operando un importante reconocimiento, tanto por la pluma de las escritoras contemporáneas como de investigadoras y críticas literarias –con estudios que dieron origen a diversas publicaciones editadas– todavía se desconocen muchos de los nombres mencionados en esos trabajos.

Un siglo después –cumplido el año pasado un 2020 que, sin dudas, no olvidaremos– sus voces están más presentes que nunca. Vigentes con su narrativa o con su poesía.

Perdurables.

Para el diccionario, el adjetivo “perdurable” se aplica no solo a lo “perpetuo (que dura mucho tiempo)”, sino también a la “Tela de lana basta y tupida que se usaba para vestidos, sempiterna”.

A las escritoras que voy recorriendo les cabe el sayo.

De pronto, Elizeth Cardoso canta Acontece, en una versión única de la canción original de Cartola, y me detengo en apenas esas dos estrofas, reiteradas, como las sambas de João Gilberto, que solo se diferencian en los levísimos matices de la voz melancólica, susurrante:

Esquece nosso amor, vê se esquece
Porque tudo no mundo, acontece
E acontece que já não sei mais amar
Vai chorar, vai sofrer
E você não merece
Mas isso acontece.

Y hago una pausa para seguir escuchándola.

 

Finalizo esta crónica con los Otros escritos de María Luisa Bombal.

Se trata de cuatro textos publicados entre 1939 y 1977.

El primero es la reseña cinematográfica a Puerta cerrada (1939) una película “filme” argentino, dirigido por Luis Saslavsky, con grandes elogios a la dirección y a la actuación de Libertad Lamarque. Bombal la inicia con una cita de Jorge Luis Borges: “Hay que entrar en el juego, la gente no sabe entrar en el juego”.

Entrar en el juego. Había aquí motivo para una serie de reflexiones trascendentales; por ejemplo: que el grueso público no quiere entrar nunca en el juego de la poesía; que las mujeres no quieren arriesgarse nunca en el juego del amor; que media humanidad se resiste a aceptar el juego de la vida, etc. Pero quiero hablar de un juego mucho más accesible, de un juego popular y cotidiano: el del cinematógrafo.[3](p.112)

 

El segundo texto es “Nueva York con Sherwood Anderson” (1939), una entrevista realizada al escritor americano en 1939. “Nueva York es una ciudad poética”, dice Bombal, “y es la ciudad del silencio”. En este contexto –y en el del congreso de los Pen clubs, al que Sherwood, como tantos otros autores estadounidenses no acudirá– la escritora, en su rol de periodista, le realiza una breve entrevista, que incluirá además un paseo por algunos sitios de la ciudad y la emblemática Girl Lib.

Este texto de Bombal es desde el inicio crítico a muchas cuestiones que están ocurriendo tanto en EE.UU. como en Europa; y finaliza con una sentencia de Sherwood: “Algo terrible parece haberse apoderado del viejo mundo. No podemos ya seguir tomando nuestros impulsos culturales allí. Algo está allí corrompido.

Invitada a disertar en 1973, para la “La inauguración del sello Pauta”, Bombal confiesa su amor por la música “Sólo soy y formo parte de esos miles de «vagos» enamorados de la música, que no logran vivir para ella, pero que no pueden vivir sin ella”, además de elogiar al maestro Tortorella (Adalberto) y al clavicordio. Bombal toma un pensamiento de Pascal que rescato por su síntesis: “No se puede sino pensar que el clavicordio y sus compositores e intérpretes resumen ese pensamiento de Pascal que unía un todo en tres palabras: Geometría – Pasión – Poesía”.

El último texto es el “Discurso en la Academia Chilena de la Lengua” al recibir el Premio de la Academia Chilena de la Lengua, que le fue otorgado el 22 de septiembre de 1977, en el que hace un recorrido de su vida como escritora.

 

 

 

[1] https://www.lofficielmexico.com/pop-culture/escritoras-latinoamericanas-revolucionarias

[2] Sara Beatriz Guardia, “Literatura y Escritura femenina en América Latina”, http://www.uesc.br/seminariomulher/anais/PDF/conferencias/SARA_ORIGINAL.pdf

[3] Bombal, María Luisa, Obra completa, Tomo1. Pdf.

 

 

 

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María Claudia Otsubo