Silvia Molloy – Varia imaginación

Varia imaginación

Reproduzco este desorden costurero en su memoria.

 

Molloy vuelve a sorprenderme al publicar este conjunto de relatos breves en 2003, historias que se organizan en cuatro secciones: Familia, Viajes, Citas y Disrupciones, en un recorrido en el que el eje central es la memoria personal, sin ningún postulado autobiográfico. El acto del recuerdo se vuelca en la escritura convocando fantasmas o secretos, espacios habitados, roces, enfermedades, pérdidas.

Extraigo de una de las tantas reseñas sobre este texto de Molloy, un pensamiento de Judith Butler[1]:

Yo existo, en sentido pleno, para ti y por virtud de ti. Si pierdo las condiciones que me interpelan, si no tengo un ‘tú’ al cual dirigirme, entonces me he perdido a mí mismo

Pienso que se escribe a un tú, a otro, el lector, al que se intenta seducir. El afuera interpela (lo sea o no, el afuera es siempre un texto), tanto como los restos de la memoria provocan a las manos a ejecutar el esfuerzo.

La cita elegida, que introduce la nota a la autora, en el sitio “Cuerpo y territorio”[2], es de la propia Molloy: “El lenguaje es la única forma de que dispongo para ‘ver’ mi existencia. En cierta forma, ya he sido ‘relatado’ por la misma historia que estoy narrando”.

En el texto que acabo de transitar el lenguaje es la herramienta, como podría serlo el arco para escuchar al chelo, el pincel sobre la tela, la arcilla sobre el torno alfarero, el vidrio a temperatura de fusión.

Molloy, como yo, ha elegido las palabras.

Pienso hoy, luego de haber transitado estos relatos, con qué placer debe haber leído, entonces, la obra de Norah Lange. Releo el prólogo, al que ya me he referido al inicio de esta crónica, para descubrirla a ella escribiendo sobre la escritura de otra (como la mía sobre la de ella, en un continuo e infinito trazado de la letra).

 …el yo hablando en el vacío, las hilachas de vos donde los interlocutores se desperfilan, la fetichización de voces, manos, fragmentos de cuerpo, permitiendo prever esas partes descorporizadas, esos “pedacitos” de Antes que mueran, de Personas en la sala, o de Los dos retratos.[3]

 

[1] Judith Butler es originaria de Estados Unidos, con ascendencia judeo-húngara. Es filósofa y ha realzado importantes aportes en el campo del feminismo, la filosofía política y la ética.

[2] Revista Cuerpo y Territorio, en https://www.revistacuerpoyterritorio.com/2020/12/19/sylvia-molloy-y-la-autobiografia/

[3] Lange, Norah, Obras Completas, Tomo 1, Beatriz Viterbo editora, Bs.As.: 2005 – Prólogo (p. 16)

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