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- 22 febrero, 2022
AGOTA KRISTOF, El gran cuaderno
Hundida en Agota Kristof Nosotros no olvidamos nunca nada Quedé tan deslumbrada con la novela Ayer, de Agota Kristof, publicada en 1995, que
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Leyendo a Noé Jitrik, la pervivencia de una voz Comencé a leer La vuelta incompleta[1] durante los primeros días de diciembre, luego de que
He leído la novela de Tatiana Țîbuleac, El jardín de vidrio.[1] Țîbuleac es escritora, periodista y traductora moldava-rumana. Nació en Moldavia (en Chisináu) en 1978.
Mi biblioteca es de madera, de buena madera y es una copia, aunque no exacta, de la que tenía Caetano Veloso en su casa, por
Compré Escribir en julio de 2007. En la portada del libro dejé testimonio del instante de lectura, apenas cinco palabras: “a un mes y
Croce, una figura melancólica […] «aunque sea un objeto, igual lo hacen sentir que es único e insustituible. […], pensó con una rara torsión
VIENTO NORTE Aunque alguien se propusiera ponerlo a duda, sabía que fue una tarde de mucho viento; viento norte. Para leer Los dos
VIVIR HUYENDO «Viva un mes gratis en el mejor barrio» Subo y bajo las escaleras. Entro y salgo de cada departamento con frío, temor,
Contratapa para Surco abierto, de Liliana Mainardi, publicado por Alcion Editora, en 2016. Un surco, una grieta, el borde son el modo de mirar
Relatos del derrumbe (“El derrumbamiento” y otros cuentos, de Armonía Somers) Hay cosas que no pueden decirse, no por lo que expresan, sino por