DICCIONARIO DEL ARGENTINO EXQUISITO – Adolfo Bioy Casares

(en tiempos de coronavirus)

 

“Es curioso el hecho de que tanta gente, en una época de penuria como la actual, se vuelque a la tarea de enriquecer el vocabulario. Fonéticamente inventa palabras, o las desentierra de libros (¿no es increíble?) donde dormían el sueño de los muertos, o les confiere acepciones forzadas, incorrectas, fantasiosas, per nuevas. Piensa que tal vez no sólo de pan vive el hombre y que, afligidos por infinidad de privaciones, a lo mejor encontramos alguna compensación, o por lo menos consuelo, en la certidumbre de que a cualquier hora del día o de la noche podemos recurrir a las palabras fractura, estructura, infraestructura, para no de decir nada del verbo escuchar, que indudablemente ha de engolosinarnos, porque no se nos cae de la boca”.

                                                                                   Prólogo – Adolfo Bioy Casares

 

De «ahora en más», me «anotició» el encargado acorralándome en el hall de entrada, en «base a» lo chequeado y a las «causales» que permitieron tomar la decisión; en orden al bien «comunitario» y atendiendo todos los «disensos», después de repetidas «elaboraciones» y «evacuadas» las consultas con algunos «facultativos» del edificio, se ha «generado», «habida cuenta de los hechos», lo siguiente:

—  Que de «hoy en más», según aconsejaron los mencionados e «idóneos» profesionales, se realice mediante el accionar «inédito», y de acuerdo a los «parámetros jerarquizados», sin «lentización», la siguiente acción «masiva», tanto «a nivel individual como grupal».

—  Dicho lo cual, «de hoy en más», en definitiva, se ponga en marcha la «operatoria».

—  Que la misma compete a toda persona, incluso «persona de color», a «corto, mediano y largo plazo», sin que ello signifique para nadie un «quemo».

—  Por lo tanto, que se establece sin «delación» la responsabilidad de «recolección de residuos» (de la propia basura personal, se entiende).

Para no «sobredimensionar» mis labores, me aclaró en un aparte y «tenso» el encargado, con un gesto de las manos «tipo estoy al tope» de tanto trabajo que me ubicó en su necesidad de «vacacionar». Como nos sentimos todos, creo que murmuré por lo bajo mientras dejaba el edificio para adentrarme en esta cuarentena que ha hecho crítica la «vivencia» de cada individuo en su correspondiente «zonal».

 

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 × tres =